domingo, 23 de julio de 2017

Acupuntura como tratamiento del dolor




Desde 1979 la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce y acepta la acupuntura como método de valor terapéutico y apoya su investigación y su uso.

La acupuntura es originaria de China y es la parte más conocida en Occidente de la MTC (medicina tradicional china) que incluye otras técnicas como fitoterapia y tuina.


La teoría de la MTC es compleja y no se puede resumir en unas lineas. Según la medicina tradicional china la enfermedad se origina cuando hay un desequilibrio del Yin y el Yang (son dos principios opuestos y complementarios a la vez) y el fin de la práctica de la acupuntura es buscar el equilibrio entre ambos. Actualmente, estos dos conceptos pueden relacionarse con el sistema nervioso simpático y el parasimpático respectivamente, intentando ofrecer una visión más occidental de esta técnica. 

Su aplicación consiste en la inserción de agujas en pequeñas depresiones anatómicas de la epidermis, dermis y fascias musculares (denominados puntos de acupuntura o acupuntos) para tratar numerosas patologías y procesos de enfermedad.

Sus resultados son altamente positivos en tratamientos de dolor generalizado, alteraciones y enfermedades del aparato locomotor, cuidados paliativos, rehabilitación neurológica, tratamiento de obesidad, mantenimiento del perro de trabajo y deporte, entre otros. 

La combinación de acupuntura con técnicas de fisioterapia  ofrece una mejor y mayor respuesta del organismo. 

El perro tiene más de 180 puntos clasificados en 14 grupos distintos. La línea imaginaria que conecta los puntos de cada grupo se denominan “meridianos”. El 71% de los acupuntos se corresponden con lo que la medicina occidental denomina  puntos de gatillo (disfunción miofascial). 

Numeros estudios tanto en personas como animales (en ellos no existe sugestión ni efecto placebo)  han demostrado la efectividad de la acupuntura en el tratamiento del dolor. En muchas ocasiones logra curarlo y en otras aliviarlo.

La acción sobre el dolor puede ser:

  • Acción local: por estimulación directa de las terminaciones nerviosas o por acción sobre la contractura muscular.

  • Acción a distancia: acción sobre el sistema nervioso central o sobre el sistema nervioso vegetativo.

  • Acción neuroendocrina:  por estimulación de la secreción de endorfinas.


La acupuntura, estimula el sistema opioide para que aumente la producción de sustancias antidolor de forma natural. 

¿Como es una sesión de acupuntura?


Se realiza un diagnostico basado en la MTC integrando los datos del diagnostico y síntomas de la medicina occidental. Tras obtener un diagnostico se eligen los puntos y técnicas a emplear  según el estado del paciente, patología, etc, así como la duración de la sesión. El número y la distancia entre sesiones también varían dependiendo de cada caso y su posterior evolución. En situaciones de dolor crónico se suelen realizar sesiones de mantenimiento de forma periódica para mantener una analgesia prolongada.



Bibliografía: Manejo práctico del dolor en pequeños animales y Manual de fisioterapia en pequeños animales


miércoles, 19 de julio de 2017

Kinesiología para animales




La  palabra Kinesiologia proviene del griego kinesis (movimiento) y logos (estudio). 

Es una terapia natural que evalúa la respuesta de los músculos para detectar desequilibrios en el organismo, para prevenirlos o corregirlos con el tratamiento más adecuado para el paciente.

Ésta terapia considera que mente y cuerpo están unidos, por lo que cuidar de uno equivale al beneficio del otro.

Para el diagnóstico se realiza un test muscular que valora la calidad de respuesta de distintos músculos,  y así detectar la causa que produce estrés, ya sea física, química, mental o emocional.

Una vez localizada la causa, se trabaja a los tres niveles, como lo ve, como lo siente y cómo actúa ante la situación que provoca bloqueo. Y mediante técnicas como acupuntura, gimnasia cerebral, ejercicios oculares, ejercicios de integración de los dos hemisferios, técnicas de programación neurolingüística (en animales obviamente no), entre otros, se consigue actualizar la causa que provoca estrés y liberarla.


Esto aplicado a perros (o cualquier otro animal) puede hacer que nos preguntemos si realmente entendemos qué les pasa y por qué. Nos hace ver que también tienen emociones y quizá nos haga ser más empáticos con ellos, creando un vínculo más fuerte y sano.



Pedro Almansa, educador canino

jueves, 29 de junio de 2017

Dolor crónico: el tratamiento eficaz





Definición de dolor crónico: “aquel dolor que, con una duración superior a seis meses, se mantiene, a pesar de que la causa que lo produjo haya desaparecido, o aun cuando ya no cumple su función biológico-defensiva.”

Puede aparecer como una patología en si misma o como un síntoma de otra, pero que puede ser más importante incluso que esta.

Actualmente, en medicina veterinaria, los estudios sobre el control del dolor están tomando más fuerza que nunca dejando claro, entre otras cosas, que se deben instaurar tratamientos multimodales y que abarquen diferentes áreas del animal y de su alrededor para conseguir minimizar los efectos negativos de este. 

Muchas veces la sensación de dolor en el animal va asociado a padecer también “sufrimiento”, por lo que su calidad de vida se ve mermada considerablemente, mucho más de lo que nos pensamos.

El dolor crónico es estresante, genera en el organismo del animal los mismos cambios fisiológicos que produce el estrés crónico:

  • El sueño se ve reducido notablemente en cantidad y calidad. No existe un descanso reparador y esto se mantiene en el tiempo con los consiguientes efectos nocivos que se producen en el organismo.

  • Se producen alteraciones posturales, lo que origina tensiones musculares que provocan todavía más dolor en el animal.

  • El estado anímico se ve alterado y el de otros muchos mecanismos (como gastrointestinales, urinarios o cardiorespiratorios) lo que lleva a conducir a más dolor crónico y mayor sufrimiento.

  • Produce hipervigilancia y sensibilidad a ruidos y luces.

En muchos casos se produce lo que se denomina Sensibilización Central. Este proceso afecta al sistema nervioso central que provoca un descenso del umbral del dolor. Aparece una respuesta dolorosa exagerada en intensidad y duración (hiperalgesia) y una percepción alterada  de estímulos normalmente no dolorosos (alodinia).

Además el dolor produce un deterioro importante en cuanto a la salud emocional se refiere produciendo alteraciones en su comportamiento: miedo, inseguridad, irascibilidad, agresividad, apatía, tristeza, hiperactividad, etc.

Todos estos procesos causan un deterioro importante en la salud física y psicológica de los animales, por lo que para instaurar un tratamiento eficaz y adecuado a cada paciente se deben valorar los cuatro componentes principales del dolor:

  • Componente sensorial: es la sensación de dolor que experimenta el animal, por ejemplo una ruptura de ligamento cruzado.

  • Componente emocional: es el sufrimiento que causa el dolor. Por ejemplo, tristeza y apatía por no poder moverse y estar metido en un transportín la mayor parte del día debido a la ruptura del ligamento cruzado. 

  • Componente motor: son los movimientos que el animal hace para limitar su dolor. Siguiendo con el mismo ejemplo de los dos puntos anteriores, levantar la extremidad en la que tiene la ruptura de ligamento cruzado.

  • Componente cognitivo: es la forma en la que el animal “piensa” en el dolor. Este componente es muy difícil de valorar de forma objetiva en animales, por lo que  se cree  que haciendo un enriquecimiento ambiental adecuado nos ayudara a reducir o cambiar este componente cognitivo. 


Separar estas cuatro áreas nos ayudará a valorar que componente está más afectado o en cual hay que hacer más hincapié en nuestro plan de tratamiento. 

No en todas las patologías y enfermedades prevalece el mismo componente. Podemos tener patologías en las que el componente sensorial es la prioridad en el tratamiento como por ejemplo un tumor óseo, y que una vez cubierto este se influya directamente en el componente emocional (se encuentra más feliz y mejor porque el dolor está más controlado) por lo que después podremos comenzar con juegos de estimulación mental, actividades conjuntas, etc, para seguir tratando el área emocional. 

Otro ejemplo diferente sería un perro que padezca osteoartritis moderada en caderas en las que hemos restringido sus recursos  y ciertas actividades por la enfermedad y no por dolor: le tenemos a dieta por sobrepeso y no puede jugar con su pelota para no realizar movimientos bruscos y hacerse daño. 
En este caso  el animal puede estar sufriendo más por la ansiedad por la comida y la frustración por no poder jugar a la pelota. Aunque el componente sensorial no es el principal área a tratar, sintiéndose así tiene mas predisposición a percibir más dolor ya que tiene menos distracciones en la cabeza para quitarse el dolor. 
En este caso deberíamos tener en cuenta que la prioridad son los componentes emocionales y cognitivos por lo que podríamos o bien repartir su comida en más tomas diarias o introducir su ración en juguetes interactivos para reducir su ansiedad por la comida y comenzar con juegos de olfato para reducir su estrés y su carga de actividad de una manera tranquila y relajada. 
Haciendo un buen diagnostico y una buena evaluación nos centraríamos en el componente emocional y cognitivo para que el animal tuviera el mayor bienestar posible. 

Como podéis comprobar el tratamiento del dolor crónico es mucho más que dar una pastilla, de hecho hay muchas terapias que pueden ser utilizadas.

Para el componente sensorial y motor se pueden utilizar distintas técnicas para reducir dolor: acupuntura, rehabilitación y fisioterapia, terapia craneosacral, nutracéuticos y medicamentos específicos para cada tipo de dolor y paciente, etc. El veterinario responsable del caso será quién decida que método es adecuado para cada individuo concreto.

Para el componente emocional y cognitivo también disponemos de numerosos recursos: trabajos de olfato, estimulación mental, ejercicios activos de bajo impacto, técnicas de aprendizaje y resolución de problemas, enriquecimiento ambiental, masaje, etc. 

El objetivo del programa de tratamiento de dolor crónico debería ser amplio y completo para ofrecer una mayor calidad de vida en el día a día del animal a tratar. Cada individuo es un ser único y diferente.



“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible, y de repente estarás haciendo lo que es imposible”.







Bibliografía: Manual de rehabilitación y cuidados paliativos en pequeños animales.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Flores de Bach



El tratamiento con Flores de Bach se compone de 38 disoluciones florales con propiedades medicinales que mediante una combinación adecuada de las mismas nos ayuda a sanar los problemas emocionales, de conducta o las enfermedades físicas y psicológicas. 
Las infusiones o tisanas han sido la farmacia del pasado en todas las culturas. A través de la sabiduría popular, las personas iban descubriendo las propiedades beneficiosas de las diferentes plantas. Esta sabiduría es aprovechada actualmente por las modernas técnicas de análisis para determinar  las propiedades de las plantas y diseñar nuevos fármacos.
Las Flores de Bach son una manera 100% natural de ayudar a los animales con sus dolencias, excluyendo el efecto placebo ya que en ellos no existe.

Los que tenemos mascotas en casa nos preocupamos cada vez más por su bienestar emocional, y no es de extrañar, ya que si un animal está sufriendo una enfermedad física pero emocionalmente es estable, su recuperación será más rápida que la de otro animal que sufra estrés, miedo, depresión o cualquier otra patología emocional o psicológica, ya que el cuerpo tiene que combatir ambas dolencias en vez de centrarse en una sola. Un animal feliz, es un animal sano.

 También es común que los animales con problemas emocionales presenten síntomas físicos. El estrés prolongado provoca en nuestras mascotas una bajada de defensas que los expone a todo tipo de enfermedades víricas, siendo también frecuentes los problemas dermatológicos como la caída del pelo, las erupciones o picores. 

   Las flores de Bach se pueden usar como medida preventiva en aquellas ocasiones en que sabemos  que vamos a exponer a nuestra mascota a una situación que le resulte estresante  como las visitas al veterinario, mudanzas, la  integración de una nueva mascota en la familia… Suministrándole un tratamiento adecuado de Flores de Bach antes de exponer al animal a la situación que le origina el estrés, evitaremos los posibles problemas derivados de ese estrés como el miedo, la ansiedad... 

Aunque lo ideal es evitar la aparición de los problemas y el sufrimiento que conlleva en nuestras mascotas, si no es posible darlo de antemano,  es igual de efectivo  como tratamiento de un problema existente. Pero debemos tener en cuenta que, cuanto más tiempo lleve nuestro animal con una dolencia, más prolongada será la duración del  tratamiento necesario para curarlo.

En dolencias físicas, las Flores de Bach son de gran ayuda como apoyo al tratamiento veterinario. Algunas de estas flores tienen propiedades antiinflamatorias, analgésicas, depuradoras,  revitalizantes, cicatrizantes... Se puede usan para cualquier enfermedad: artrosis, alergias, problemas cutáneos, heridas o para infecciones varias como la otitis, la conjuntivitis, la  gingivitis... No hay efectos secundarios y no interfieren con ningún medicamento por lo que se convierte en un apoyo efectivo y seguro al tratamiento veterinario.





Susana Martínez Terapeuta Floral

lunes, 21 de noviembre de 2016

¡Adiós al aburrimiento! Estimulación mental en perros

Igual de importante es ocuparse del estado físico como el mental de nuestros perros. Ellos tienen la necesidad natural de utilizar su inteligencia, cuando ésta no está satisfecha suelen surgir problemas o incluso les puede producir una tremenda infelicidad.

Es frecuente que los perros se aburran cuando no están acompañados ya que no son capaces de distraerse solos y los pocos que sí lo hacen es por muy poco tiempo porque enseguida se desmotivan. Ellos siempre esperan que seamos nosotros quien tomemos la iniciativa y les proporcionemos el juego, ya sea de forma conjunta o facilitándoles algún tipo de juguete o actividad, cuando esto no ocurre se aburren.

En 1977 se llevó a cabo un estudio  para determinar en que medida los perros domésticos llevaban una vida activa. Los responsables del estudio suponían que como los lobos y los semejantes de nuestros actuales perros pasaban muchas horas al día en movimiento, esta predisposición la heredarían sus predecesores y esto les llevaría a ser también animales muy activos.
Además querían averiguar si una escasa actividad mental y poco ejercicio físico tenían relación directa con padecer problemas de comportamiento.

El estudio arrojó datos sorprendentes: ¡casi el 40% de los perros pasaban 20 o más horas al día inactivos!

Un 34 % de los perros pasaban 6 horas al día realizando alguna actividad, por lo que descansaban hasta 18 horas diarias.

El 27 % estaba activo entre 4 y 6 horas, o lo que es lo mismo, pasaban de 18 a 20 horas descansando.

En lo que se refiere a la relación de los problemas de comportamiento junto a la poca actividad física y mental, los resultados también fueron muy significativos:

Del grupo más activo casi la mitad de los perros sufría algún tipo de trastorno del comportamiento pero la mayoría de poca importancia (según la valoración de sus responsables).

El 75 % del grupo intermedio presentaban problemas de conducta considerados de gran importancia  casi la mitad de ellos. 

Muy preocupante fue el resultado en el grupo de perros pasivos, el número de perros con problemas de comportamiento eran todavía mayor, el 82 % sufrían problemas de conducta y casi todos eran graves.  

Tras este estudio y con los perros que sufrían problemas de comportamiento, se realizó otra investigación con el objetivo de encontrar los principales factores estresantes en los perros domésticos, en el que el subestímulo era el principal causante de los problemas de conducta: el 86,5 % de estos perros permanecían inactivos más de 20 horas al día.

Muchos de esos perros mejoraron notablemente al aumentar su estimulación física y mental. 

En el libro de Anders Hallgren “Adiestramiento mental para perros” de dónde hemos sacado mucha información para este post, nos lo explica claramente: 

La conclusión es sencilla: cuanta menos actividad desarrolla un perro, más energía sobrante genera, y esta energía desemboca a menudo en problemas de comportamiento, los cuales se manifiestan en diversas formas, hasta el punto de que en ocasiones el amo llega a desear que su mascota duerma incluso más horas…

¿Acaso es vida para un perro pasarse el día durmiendo? Un  can aburrido descansa a la espera de que pase algo. Y espera y espera… Cuando los perros esperan, su cuerpo se acomoda a un bajo desgaste de energía, el metabolismo baja al mínimo y todo el sistema hormonal se transforma. El resultado es un perro que va perdiendo estímulos, que pasa sus horas, en definitiva su vida, en un sueño perpetuo.”

Sabemos que los perros necesitan más horas de descanso que nosotros, pero las horas recomendadas para un perro adulto son de 15 a 16 horas que se reparten en la noche y en pequeñas siestas durante el resto del día. La edad, raza y tamaño también pueden influir en el tiempo dedicado a descansar. El descanso por supuesto debe ser de calidad en un lugar limpio, seco y confortable para que el sueño sea reparador y renueve las energías desgastadas a lo largo del día. Además debemos tener en cuenta el ciclo biológico de los perros en los que ellos tienen dos picos de actividad más intensos (a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde) y uno más moderado en la mitad del día. Lo ideal es ajustar sus actividades según sus biorritmos.

Las actividades recomendadas para una buena estimulación física y mental de nuestros  perros son diversas y se pueden resumir en cuatro grandes grupos. Antes de nombrarlos debemos tener en cuenta siempre que hay que realizar los juegos y ejercicios de forma que el perro se sienta motivado, aquí no tiene cabida la exigencia ni el castigo. La mejor forma de motivarlo es mediante el uso de premios apetecibles y de felicitaciones con entusiasmo por nuestra parte. De esta manera estimulamos sus ganas de practicar y reforzamos nuestra relación con él. Pasamos a nombrar las cuatro categorías:

1. El aprendizaje

Aprender cosas nuevas es un gran estimulo mental en sí mismo. Lo importante de los ejercicios es el proceso de aprendizaje, no la forma en que lleva a cabo los ejercicios como tal. Lo que de verdad estimula su mente es la comprensión de lo que debe hacer. Ejemplos de este grupo sería el aprendizaje de nuevas conductas o comportamientos: la llamada, sienta, tumba, junto, dar la pata, hacer el muerto, dar vueltas, subirse a una superficie y todos los que se te puedan ocurrir, hay infinidad de cosas nuevas que le puedes enseñar a tu perro.

2. Resolución de problemas

Los perros son animales muy inteligentes, como lo son sus antepasados los lobos. Estos diariamente tenían que ejercitar su mente resolviendo multitud de problemas que les presentaba la naturaleza para poder conseguir comida. Nuestros perros ya no tienen este problema ya que la búsqueda de alimento no es necesaria al ponerles cada día su ración de comida en un plato. Además nuestros compañeros de cuatro patas tienen la habilidad de calcular ángulos, como hacen los lobos, quienes son capaces de cortarle el camino a un presa mientras huye tomando en cuenta la velocidad y dirección que toma el animal para después calcular por donde pueden cortarle el paso y así apoderarse de ella. 
Si tiramos a nuestro perro una pelota contra la pared, es capaz de calcular por donde pasará después de haber rebotado. De la misma manera si le arrojamos un freesbe podemos observar que son capaces de calcular exactamente donde va a aterrizar el disco. 
Otros ejercicios son colocarnos frente a una valla y que nuestro perro encuentre la manera de reencontrarse con nosotros (sabiendo que momentáneamente se tiene que alejar de nuestro lado). 
También podemos utilizar juguetes inteligentes e interactivos (actualmente hay muchísimos tipos en el mercado y de distintos niveles de dificultad) que les hacen utilizar su mente para acceder a los premios, e incluso hay muchos tutoriales en internet para fabricar juguetes de este tipo de forma casera. Pon en marcha tu imaginación! 



3. Trabajos de olfato

¡Se calcula que el olfato del perro es un millón de veces mejor que el del hombre! De ahí que los perros sean capaces de encontrar personas, drogas, bombas o incluso de detectar enfermedades. 
Olfatear además de darle gran cantidad de información del entorno, les hace disfrutar enormemente a la vez que les proporciona calma y tranquilidad. Cinco minutos de ejercicios usando el olfato les cansa más que 15 minutos corriendo enérgicamente. Hay diferentes tipos de juegos de olfato como búsqueda de comida o juguetes, introducción de olores, juegos de escondite, seguir rastros,etc. 
Es muy importante enseñarle a jugar guíandole inicialmente para que su motivación por el juego aumente e ir incrementando el nivel de dificultad a la vez que vemos progresos en el perro. 

4. Ejercicios de equilibrio y propiocepción

Los perros disponen de un gran control corporal ya que la parte del cerebro que se encarga de ello, el cerebelo, está muy bien desarrollado. Una vez más han heredado del lobo la facultad de moverse con seguridad en distintos y accidentados terrenos, incluso en la oscuridad y a gran velocidad. Además son capaces de superar los obstáculos que se les van presentando en el camino. Los distintos tipos de suelos y superficies les hace conocer mejor su propio cuerpo, se sienten más seguros y mejora su resistencia y musculatura. Para ejercitar este grupo podemos realizar agility o nuestro propio circuito de obstáculos en la calle ( saltar un banco, subir a un muro, pisar sobre césped, arena y asfalto, hacer serpentinas en las farolas; si salimos a pasear al campo será la propia naturaleza quien nos ayude a estimular el control de su cuerpo (saltar un tronco, esquivar rocas, subir terraplenes, bajar senderos empinados, etc).  

Como habéis podido comprobar hay muchas cosas que podemos hacer para proporcionar una buena estimulación física y mental a nuestro compañero de cuatro patas en los distintos escenarios cotidianos que nos rodean: en casa, en el parque, en el campo, en la terraza o jardín ¡en cualquier parte!. Los progresos se ven desde el primer día de iniciar un programa de estimulación mental, los perros se muestran más tranquilos, equilibrados y además mejoran nuestro vínculo con él por lo que se traduce en un perro más feliz y nosotros con él. 

Ahora hagamos un reflexión a una pregunta que suelen hacer las personas cuando se les habla de la necesidad de estimulación mental en sus perros: ¿¡de donde saco el tiempo si  al final del día no me quedan horas para hacer nada?! Nuevamente escogemos una cita del libro de Anders Hallgren que dará que pensar a muchos de nosotros (y esto siempre es bueno 😉 )

¿Dónde encaja en un día tan lleno la actividad con el perro? El quid de la cuestión es: si usted no tiene tiempo de satisfacer las necesidades básicas de un perro, como por ejemplo llevarlo a pasear cada día, sería preferible que no tuviera perro. Es un error tener un animal tan sociable, inteligente y dependiente como un perro para luego dejarlo solo. Un perro es un miembro más de la familia cuyas necesidades son muy similares a las de los humanos; de hecho no somos tan distintos. Pero si es usted una persona responsable, le dará prioridad a las necesidades de su perro. Y si usted no lo puede hacer, buscará a alguien que se ocupe del animal mientras esté usted ausente, alguien que lo saque a pasear, que lo alimente y le dedique el tiempo suficiente”.

Ahora bien, ¿cuanta actividad mental debemos proporcionarle a nuestro perro?
Lo ideal es que todos los días se le proporcione ejercicio físico suficiente junto con algo  de estimulación mental. Como hemos dicho anteriormente los perros también necesitan tener un buen descanso por lo que no debemos excedernos porque esto sería contraproducente. Cada individuo es distinto y por lo tanto lo son también sus necesidades, el propio perro, con su comportamiento, nos guiará para saber que porcentajes son los ideales para él y para su bienestar. 





Fuente: Libro "Adiestramiento mental para perros" Anders Hallgren
Post realizado para La Huella de Irca y Clínica Veterinaria Díaz de la Cebosa

martes, 25 de octubre de 2016

Terapia láser, un excelente aliado en el tratamiento contra el dolor

La terapia láser es uno de los métodos más avanzados que existen actualmente en la medicina veterinaria. Numerosos estudios científicos han demostrado su efectividad en un gran número de patologías.

¿Cómo funciona?

El láser terapéutico utiliza distintas longitudes de onda de luz infrarroja para producir efectos terapéuticos. La energía que se emite aumenta la circulación sanguínea, disminuye el edema y aumenta el aporte de oxígeno y nutrientes a las zonas dañadas produciendo así los efectos beneficiosos que se buscan.
Estos efectos son aceleración en la cicatrización, reducción de dolor, de la inflamación, de espasmos musculares y rigidez, por lo que se consigue que el paciente se recupere antes y en muchos casos se disminuye e incluso se elimina el uso de medicación.

¿Para que patologías es beneficiosa la terapia láser?


– Osteoartrosis
– Dolor en articulaciones
– Tendinopatías
– Edema y congestión
– Esguinces y distensiones musculares
– Heridas penetrantes
– Lesiones traumáticas
– Dolor post-quirúrgico
– Dolor en cuello y espalda
-  Dolor miofascial (puntos gatillo)
– Displasias de cadera
-  Bursistis y callos de apoyo
– Quemaduras
– Heridas crónicas o con problemas en la cicatrización e infectadas
– Otitis, otohematomas
-  Granulomas por lamido
– Saculitis
– Dermatitis
– Gingivitis
– Traumatología y ortopedía
– Rehabilitación y fisioterapia
-  Lesiones neurológicas

¿Cómo son las sesiones de laserterapia?

No es necesario sedar al paciente y suele ser una experiencia agradable y reconfortante para ellos. Las sensaciones son muy ligeras, en ocasiones sentirá un calor suave y relajante.  Es un tratamiento totalmente inocuo para el animal, pudiendo utilizarse en todo tipo de pacientes. Con la técnica adecuada se puede aplicar incluso sin tener contacto con el animal para aquellos que son especialmente sensibles o con algún tipo de problema de comportamiento por lo que se reduce al máximo la aparición de estrés durante los tratamientos . 

Es recomendable realizarlo en un ambiente relajado y sobre superficies acolchadas o mullidas para un mayor confort del paciente. 

Cada tratamiento suele durar de 3 a 8 min, pero en muchos animales se tratan varias zonas ya que es muy frecuente que existan puntos de dolor en varias estructuras debido a los cambios compensatorios musculoesqueleticos que se producen en el cuerpo cuando existen una o varias lesiones.

¿Es seguro?

Trabaja en longitudes de onda que no son ionizantes por lo que no puede producir tumores por sí mismo, lo que sí está contraindicado es aplicarlo sobre un tumor ya existente. Lo único a tener en cuenta y que el profesional que lo aplica debe asegurar es no dirigir en ningún momento el haz de luz directamente hacia el ojo del paciente, de sus acompañantes o los suyos propios, para esto existen unas gafas especiales, tanto para los animales como para nosotros para garantizar la máxima seguridad. 

¿Cuándo se notan los beneficios?

Aunque en la mayoría de los casos se nota una mejoría en el confort y en la movilidad desde la primera sesión todos los pacientes requieren de varios tratamientos para obtener un buen resultado y a largo plazo. El número de sesiones varia en función de la patología a tratar, del estado del paciente y la distancia entre tratamientos ya que su efecto es acumulativo.
Será el veterinario quién estudie el caso concreto y aplique un protocolo individualizado para cada animal.

¿La terapia láser es compatible con otros tratamientos?

Por supuesto que sí. La terapia con láser se utiliza a menudo con otras formas de tratamiento como por ejemplo en rehabilitación en la que se combina con terapia física, masajes, movilizaciones y ajustes musculoesqueléticos , electroterapia,  ultrasonidos… acupuntura, quiropráctica.






jueves, 29 de septiembre de 2016

Dolor miofascial en perros

Un punto de gatillo miofascial es una zona hiper-irritable  asociado a un nódulo palpable hipersensible que se encuentra en el interior de una fibra muscular.

Estos puntos causan dolor de manera espontánea o a la palpación, además muchas veces puede provocar dolor referido , es decir que este irradie hacia otras partes del cuerpo. También causan  disfunción motora como pérdida de fuerza, reducción del movimiento articular y disfunción visceral asociada (mal funcionamiento de un órgano que acaba generando problemas). 

Esta disfunción se denomina síndrome de dolor miofascial y es muy frecuente. Un estudio realizado a 109 pacientes entre 2007 y 2014 en la Clínica Veterinaria das Oliveiras en el servicio de medicina física y rehabilitación revelo que el 92% de los animales presentaba puntos gatillo frente al apenas 8% que no tenía. La conclusión final es que independientemente de la patología que sufran, la mayoría de los pacientes que acuden a rehabilitación y fisioterapia  padecen este síndrome.

Es muy frecuente padecer dolores musculares inespecíficos que tienen su origen en el sistema miofascial.  Este recubre toda la musculatura del cuerpo, crea conexiones entre sí y sostiene el aparato locomotor. Muchos animales sufren dolor difuso, molestias, incomodidad en músculos y articulaciones sin que se aprecie una lesión en alguna estructura evidente, rigidez, debilidad, dolor de cabeza, alteraciones en el sueño, irritabilidad,etc . El sistema miofascial puede generar estos y otros síntomas por tensión, retracción e irritación debido a diferentes causas: excesiva  o escasa actividad física, lesiones en fase de recuperación, sobreesfuerzos, estrés, problemas de comportamiento, posturas o ejercicios incorrectos, mal estado de forma física, sobrecargas musculares crónicas por compensaciones posturales, etc.


Este síndrome produce en muchos casos hiperalgesia (estado de sensibilidad aumentada al dolor, que ocurre después o durante una lesión y puede persistir de forma crónica), alodinia central (estados de dolor que se producen ante estímulos que habitualmente son indoloros) y dolor referido (hacia otras partes del cuerpo) como ya hemos mencionando anteriormente.

 Muchas veces estas consecuencias provocan en el animal distintas lesiones provocadas por ellos mismos:  lamido excesivo, se arrancan el pelo, se persiguen la cola, se automutilan, etc. 

Por todo esto es de vital importancia tratarlos de forma efectiva para que el proceso de recuperación sea lo más completo posible. 

Entre los tratamientos existentes la punción seca es considerada por muchos profesionales el abordaje más rápido y eficaz ya que rápidamente se consigue la relajación muscular.
Otras técnicas utilizadas frecuentemente para tratar este síndrome  son el masaje, los estiramientos musculares, los ultrasonidos, el láser y los TENS. 


El pronostico depende de la causa por la que se ha generado el punto gatillo, tienen mejor pronóstico en lesiones musculares agudas que las que aparecen de manera secundaria en lesiones crónicas debidos a compensaciones posturales por dolencias osteoarticulares o neurológicas. En estos casos estos puntos hiperirritables tenderán a reaparecer. Aún con esto el tratamiento regular del síndrome miofascial en estos casos mejorará la calidad de vida del paciente de manera considerable pues reducirá las molestias que provocan los dolores crónicos. 



Fuente: Manual de fisioterapia en pequeños animales. Manejo práctico del dolor en pequeños animales