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jueves, 8 de noviembre de 2018

Terapia craneosacral en animales


El sistema craneosacral es uno de los sistemas que constituye el organismo. Este envuelve el cerebro y la médula espinal, por lo que tiene la función de mantener el medio en el que se encuentra el Sistema Nervioso Central, de ahí la importancia de esta técnica que aunque es muy sutil es extremadamente potente. Las meninges, los huesos del cráneo, el sacro y el líquido cefalorraquídeo son las otras estructuras que componen este sistema. La fluctuación de este líquido genera un pulso que se denomina Movimiento Respiratorio Primario y que se extiende al resto del cuerpo por el sistema fascial  llegando a cada rincón del organismo como si tiramos una piedra a un lago en calma.
El sistema fascial conecta todas las estructuras del cuerpo por lo que una restricción en ellas puede alterar a su vez distintas partes del cuerpo provocando diferentes alteraciones.
“Podemos entender las fascias como un jersey de punto, si el jersey se queda enganchado en un clavo, podemos seguir las líneas de tensión a puntos muy alejados del clavo.”.
En condiciones de salud, este ritmo se siente con unas características determinadas (frecuencia, fuerza, amplitud, etc) que se pueden ver alteradas en presencia de enfermedades, traumatismos, tensiones o problemas emocionales, entre otros. Si este sistema falla, puede repercutir en los otros sistemas que forman la totalidad del organismo ya que todos están conectados entre sí.
El terapeuta entrenado detecta estas alteraciones o restricciones restableciendo los procesos fisiológicos del organsimo. La terapia craneosacral surgió a finales del siglo pasado de la mano del Dr. William G. Sutherland, osteópata estadounidense, siendo un método en el que el cuerpo cumple un rol “participativo” en los procesos de curación.
¿Qué se puede tratar con terapia craneosacral?
Son muchas las enfermedades y alteraciones que se pueden tratar con esta terapia complementando el resto de tratamientos veterinarios convencionales: problemas del sistema inmune, dolores o alteraciones musculoesqueléticas (artrosis, displasia, bloqueos articulares, hernias discales, fracturas, contracturas, distensiones, puntos gatillo, etc). También es extremadamente eficaz en problemas orgánicos ya que integramos técnicas que provienen de la osteopatía visceral para devolver la correcta movilidad y motilidad de los órganos haciendo que estos funcionen correctamente (insuficiencia renal, enfermedades hormonales, alteraciones en el sistema digestivo o respiratorio, etc).
Tratamiento de cicatrices: una cicatriz genera adherencias que con frecuencia llegan a tendones, ligamentos o músculos, algo que puede restringir la movilidad articular. También puede comprometer órganos impidiendo su correcta funcionalidad. Un ejemplo podría ser en el caso de las esterilizaciones de perras  y gatas donde se produce una incisión abdominal para extirpar los ovarios y el útero. Una mala cicatrización de esta puede ocasionar dolores y problemas de columna (vértebras torácicas y lumbares, caderas, sacro), alteraciones en el proceso de la digestión o en la eliminación de desechos (vejiga, colón, recto). Con esta terapia tratamos de forma eficaz en muy poco tiempo las cicatrices, soltando y liberando todos los tejidos y estructuras implicadas.

Además es una excelente herramienta para ayudar a reducir estrés y ansiedad ya que esta terapia actúa directamente sobre los centros neurológicos del sistema parasimpático (encargado de mantener un estado corporal de descanso, relajación y salud) y en las reacciones hormonales (fuertemente implicadas en los procesos comportamentales y emocionales) siendo un magnífico complemento en el tratamiento de problemas de conducta de nuestros animales.
En perros y gatos de edad avanzada los beneficios son realmente increíbles ya que al ser un tratamiento integral actúa a nivel físico, repercute en el estado emocional y la respuesta mental del animal, mejorando en todos los aspectos su calidad de vida: elimina dolor y malestar general, aporta energía y vitalidad, mantiene la funcionalidad de los órganos (muy importante en esta última etapa de su vida) y retrasa el envejecimiento cerebral.
¿Cómo es una sesión?
Durante  las sesiones las manos se colocan por distintas partes del cuerpo del animal (dependiendo de lo que vayamos encontrando), el animal enseguida percibe que es algo bueno para él y entra un profundo estado de relajación sintiendo una sensación de bienestar general . Las sesiones suelen durar entre una hora u hora y media y la frecuencia de estas las marca la evolución del paciente, siendo importante dejar el tiempo necesario entre una y otra (dependiendo de cada patología) para que se puedan percibir los cambios y mejoras.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Cuando el estrés se convierte en algo negativo







“El estrés es uno de los pequeños milagros de la vida. Son la mente y el cuerpo trabajando juntos.” Anders Hallgren

Actualmente el tema del estrés se ha puesto muy de moda y es cierto que este influye de manera importante en la vida de cada individuo, pero se ha creado mucha confusión sobre el concepto de estrés y se tiende a verlo solo como algo patológico.

Hay que diferenciar entre estrés, eustrés y distrés.

  • Estrés: es un conjunto de alteraciones que se producen en el organismo como respuesta física ante determinados estímulos repetidos, como por ejemplo el frío, el miedo, la alegría, etc.

El estrés es una respuesta adaptativa del organismo al recibir una carga extra. Está presente en cada situación, cada acontecimiento, etc. Los cambios más ligeros nos ponen tensos o relajados, en función de lo que se adapte mejor a la situación.

  • Eustrés: o estrés positivo se produce cuando esa carga extra la recibimos como una motivación. 

  • Distrés: o estrés negativo. Ocurre cuando percibimos mayor carga de la que podemos soportar y gestionar.


Cuanto mayor es el estrés y más continuo en el tiempo, mayor es el riesgo de sufrir daños importantes físicos y psicológicos. El cuerpo puede soportar una gran cantidad de estrés, pero tiene límites.

Otro aspecto realmente importante es la recuperación, es decir, el período de descanso que es necesario después de una reacción de gran alcance. Un ser vivo necesita tiempo para recuperarse ya que si esto no ocurre, nuestro cuerpo y mente se agotan. Nuestro organismo ha consumido sus reservas de nutrientes y necesita tiempo para re abastecerse. Los órganos internos han tenido que trabajar muy duro y se han debilitado. Esta recuperación puede durar varios días. Si el estrés continua creciendo y no existe posibilidad de recuperación, el cuerpo se ve perjudicado de manera continua y puede llegar a enfermar.

Es decir, cuando la respuesta natural de nuestro organismo al estrés se mantiene de forma prolongada en el tiempo se llega a una situación clínica a la que se denomina estrés crónico y puede tener importantes consecuencias para la salud física y mental de quien lo sufre.

El estrés crónico en perros genera en el organismo los mismos síntomas que el dolor crónico:

  • Sueño reducido en cantidad y calidad
  • Dolores y lesiones musculares
  • Cambios posturales
  • Cambios en el estado de ánimo (depresión, apatía, irascibilidad…)
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria
  • Vasoconstricción debido a la contracción de las fibras musculares
  • Disminución del tono gastrointestinal y urinario
  • Aumento del tono simpático 
  • Hipervigilancia ( a estímulos como la luz y el ruido)
  • Aumento de la viscosidad de la sangre
  • Fasciculaciones musculares (contracciones musculares incontrolables)
  • Alteraciones en el sistema inmunitario


Como veis el estrés crónico es tremendamente perjudicial para la salud de nuestros perros. Se empieza afectando a una pequeña parte del organismo y puede terminar por afectarle en su totalidad. Ahora bien, ¿como sé si mi perro está estresado?

Por lo general los perros estresados suelen ser hiperactivos, les cuesta relajarse, muerden cosas, ladran y/o aúllan constantemente, están frenéticos, parece que siempre llevan prisa, tiran de la correa constantemente, reaccionan de forma exagerada ante ciertos estímulos ya sea positiva o negativamente, son muy impacientes, corren alterados  sin ningún motivo y sin rumbo aparente ,etc.

También existen numerosos signos físicos que nos pueden indicar que nuestro perro está demasiado estresado: a menudo sufren problemas gastrointestinales, sus heces casi nunca suelen tener forma, beben y orinan con más frecuencia (puede aparecer el marcaje con orina), lamen alfombras, camas e incluso partes de su cuerpo de forma compulsiva, comen grandes cantidades de hierba cuando salen de paseo, muestran dolores y tensión muscular, etc.

Umbral de estrés

Debemos incidir en que cada animal es un individuo concreto y como tal cada uno puede tener un nivel distinto de tolerancia ante los mismos estímulos. Algunos perros son capaces de gestionar niveles altos de estrés sin llegar a su límite mientras que otros con una pequeña cantidad pueden comenzar a sufrir ansiedad.

Y ¿que puede generar estrés en nuestros perros?

Existen muchos factores estresantes, y como hemos dicho más arriba cada individuo puede tener mayor o menor sensibilidad a estos, pero algunos de los que pueden estar presentes con facilidad en nuestra vida diaria son:

  • Juegos demasiado agitados y rápidos todos los días (ejemplo: jugar con la pelota de manera compulsiva).
  • Sustos repetitivos (ejemplo: ruidos)
  • Espacio de vida limitado
  • Poco ejercicio y poca estimulación mental
  • Relaciones difíciles con algún miembro de la familia
  • Incapacidad de cierto poder de decisión y elección (demasiadas órdenes y autoritarismo en la educación y el adiestramiento de nuestro perro, excesiva contención).
  • Escasez de recursos 
  • Necesidades fisiológicas mal cubiertas, y no solo hablamos de las básicas.

Otros factores estresantes muy importantes son el dolor, la enfermedad, traumas vividos, nutrición, etc.

Como podéis comprobar es muy importante tener  en cuenta toda esta información y es nuestra responsabilidad comenzar a observar con detenimiento a nuestros compañeros de cuatro patas, ante cualquier indicio o simplemente si quieres asegurarte de que tu perro es feliz y tiene una buena salud emocional, te aconsejo que acudas a un buen profesional, que este familiarizado con los mecanismos del estrés y trabaje siempre desde la base , para que evalúe el caso y paute si es necesario un programa de reducción de estrés adecuado a tu perro en concreto.

Es muy importante que la evaluación sea de forma integral, es decir: salud física, aptitud  cognitiva, estado emocional, capacidad de relación con el entorno, etc. Así será más fiable nuestro diagnóstico y posterior tratamiento.

Como combatir el exceso de estrés

Como acabo de decir, hay que evaluar cada caso concreto y adaptar la terapia al paciente, pero te voy a dar dos pautas que os vendrán genial incluso si tu perro está libre de estrés, ya que disfrutareis ambos y mejorará aún más vuestro vínculo ;) :

Juegos de olfato 

Como ya te he contado en muchas ocasiones, el olfato es un sentido que está muy desarrollado en el perro (tienen de 100 a 300 millones de células olfativas frente a los 10-20 millones que tenemos las personas). El uso de este, además de ofrecerles gran información del entorno, les proporciona calma y tranquilidad, por lo que es muy beneficioso en programas de reducción de estrés y ansiedad. 

Hay diferentes tipos de juegos de olfato desde búsqueda de comida como la siembra de premios, escondite de golosinas o el “árbol de las salchichas”, introducción de olores, juegos de escondite, seguimiento de pistas y rastros, etc. 

Es muy importante enseñarle a jugar guiándole inicialmente para que su motivación por el juego aumente e ir incrementando el nivel de dificultad a la vez que vemos progresos en el perro. 

Hacer unos minutos de olfato cada día es excelente para cualquier perro, aún mejor si nuestro amigo padece un exceso de estrés.

Masaje relajante

El masaje relajarte es imprescindible en protocolos de reducción de estrés ya que su máximo objetivo es aumentar la producción de endorfinas, también conocidas como hormonas de la felicidad. Con este tipo de masaje proporcionamos relajación, alivio de tensiones y gran sensación de bienestar general. Podemos complementar las  sesiones de masaje con aromaterapia de fórmulas relajantes y música suave y de relajación. 

Es muy importante controlar nuestro estado de ánimo al hacerlos porque el masaje supone una interacción de energía entre emisor y receptor y lo que sintamos en ese momento es lo que transmitiremos con nuestras manos. 



“Relájate, restaura, libera y renueva” :)



Bibliografía: Estrés, Ansiedad y Agresividad en Perros, Manual de rehabilitación y cuidados paliativos en pequeños animales

jueves, 12 de octubre de 2017

La importancia de los paseos de calidad






El paseo de nuestros perros es de gran importancia, es su momento. La mayoría de perros esperan con ganas que llegue y este debería ser de calidad, pensado por y para ellos.

En los paseos aquello de “mejor calidad, que cantidad” debería cumplirse siempre.

Hoy os damos algunos consejos para incorporar en vuestras salidas que seguro las harán más enriquecedoras.

Material a utilizar

Siempre, en cualquier perro, es preferible usar un arnés cómodo en lugar de collar ya que este último puede dañar al perro físicamente (por la zona del cuello pasan estructuras y órganos muy delicados) y emocionalmente con el uso de un mal manejo de este junto con la correa (tirones, tensión).

La correa debe ser larga, mejor de 3 metros, mínimo 2 para no invadir su espacio y que pueda explorar libremente sin perder seguridad. El uso de flexy, está totalmente desaconsejado ya que incita al perro a tirar más y en muchas ocasiones resulta peligrosa tanto para el animal como para las personas. 

Evita en todo momento que esta vaya tensa. Si tú perro tira demasiado, no desesperes y no tires la toalla utilizando materiales y métodos aversivos que solo dañarán su salud y vuestra relación, consulta a un profesional, con unas sencillas pautas y en ciertos casos material de apoyo (arneses antitiro para usar temporalmente) pronto aprenderá a ir tranquilo y relajado para que el paseo resulte agradable para ambos. 

El olfato

Como ya os hemos dicho en muchas ocasiones, el olfato es un sentido que está muy desarrollado en el perro (tienen de 100 a 300 millones de células olfativas frente a los aproximadamente 5 que tenemos las personas). El uso de este, además de ofrecerles gran información del entorno, les proporciona calma y tranquilidad.

El uso del olfato tiene una motivación intrínseca para ellos. ¿Que quiere decir esto? que disfrutan con el mero hecho de realizar la actividad, sin necesidad de que exista un incentivo externo. Es una actividad autoreforzante.

Por ello es muy importante que dejéis que vuestros perros olfateen cuanto deseen. Y además que vosotros les proporciones juegos y actividades para estimular este sentido tan importante para ellos. En los paseos podéis incorporar una siembra de premios o un árbol de las salchichas, disfrutarán al máximo con ello y estarán realizando una actividad de forma relajada.

Parque para perros ¿sí o no?

Como todo en la vida, depende. Si tu perro es sociable y disfruta en este tipo de espacios interactuando con otros perros y personas, dedicar unos minutos en ellos puede ser positivo, no estés más de 15-20 minutos y no elimines los paseos junto a ti. 

Es preferible que entremos en los parques para perros un rato después de haber caminado para que vaya bajando su nivel de energía y entre de una forma más calmada, muchas veces llevar a cabo esta recomendación, evita muchos conflictos en los parques caninos.

Si por el contrario tu perro es tímido, inseguro o tiene miedos y has probado a entrar en un parque para perros y lo ha pasado mal, evítalos, tan solo empeorará su estado emocional.

Cuando estamos en un parque para perros es muy importante saber interpretar lo que los perros están sintiendo en cada momento, y es nuestra responsabilidad actuar en consecuencia. No podemos/debemos obligarles a estar si no quieren.

Lo mismo ocurre con las personas y perros que encontremos en nuestro camino, si nuestro perro disfruta con estos encuentros debemos permitirle que salude a otros perros y personas, si por el contrario nuestro perro es reactivo no debemos forzarlos a que lo hagan, les daremos el suficiente espacio para que puedan gestionar ellos solos la situación. 

Lo mejor es pedir ayuda profesional para trabajar en ello y no hacer experimentos por nuestra cuenta pudiendo empeorar el problema. 

Indicaciones sencillas

Prueba a enseñarle indicaciones sencillas para estimular su capacidad cognitiva. Esto además de despertar su inteligencia favorece el vínculo que tenéis entre ambos, ya que estaréis realizando una actividad juntos. Sienta, tumba, dame la pata o ejercicios de “agility urbano” son un ejemplo de ello. 

Importante, jamás uses reprimendas ni castigos. Siempre utiliza el refuerzo positivo.

Momento de relajación

Algo muy gratificante para ambos es compartir momentos de relax juntos. Prueba a estar unos minutos con él tumbados en el césped, sentados en un banco, o incluso dandole un pequeño masaje de relajación. Con esto seguimos reforzando nuestro vinculo, les proporcionamos una sensación de bienestar general y aprenden a estar tranquilos en el exterior.

Rutas alternativas

Cuando te sea posible crea rutas alternativas a sus paseos habituales, la novedad también les motiva e incluso deja que sea él quien elija el camino a seguir, seguro que te guía estupendamente.

Etapas

En los paseos también puedes diseñar etapas, es decir destinar ciertos lugares para hacer paradas y realizar algunas de las actividades de las que hemos hablado más arriba. 



Veréis que si comenzáis a introducir estas pequeñas actividades en vuestros paseos, cambiara significativamente su estado emocional y vuestra relación seguirá creciendo aun más.

miércoles, 19 de julio de 2017

Kinesiología para animales




La  palabra Kinesiologia proviene del griego kinesis (movimiento) y logos (estudio). 

Es una terapia natural que evalúa la respuesta de los músculos para detectar desequilibrios en el organismo, para prevenirlos o corregirlos con el tratamiento más adecuado para el paciente.

Ésta terapia considera que mente y cuerpo están unidos, por lo que cuidar de uno equivale al beneficio del otro.

Para el diagnóstico se realiza un test muscular que valora la calidad de respuesta de distintos músculos,  y así detectar la causa que produce estrés, ya sea física, química, mental o emocional.

Una vez localizada la causa, se trabaja a los tres niveles, como lo ve, como lo siente y cómo actúa ante la situación que provoca bloqueo. Y mediante técnicas como acupuntura, gimnasia cerebral, ejercicios oculares, ejercicios de integración de los dos hemisferios, técnicas de programación neurolingüística (en animales obviamente no), entre otros, se consigue actualizar la causa que provoca estrés y liberarla.


Esto aplicado a perros (o cualquier otro animal) puede hacer que nos preguntemos si realmente entendemos qué les pasa y por qué. Nos hace ver que también tienen emociones y quizá nos haga ser más empáticos con ellos, creando un vínculo más fuerte y sano.



Pedro Almansa, educador canino

jueves, 29 de junio de 2017

Dolor crónico: el tratamiento eficaz





Definición de dolor crónico: “aquel dolor que, con una duración superior a seis meses, se mantiene, a pesar de que la causa que lo produjo haya desaparecido, o aun cuando ya no cumple su función biológico-defensiva.”

Puede aparecer como una patología en si misma o como un síntoma de otra, pero que puede ser más importante incluso que esta.

Actualmente, en medicina veterinaria, los estudios sobre el control del dolor están tomando más fuerza que nunca dejando claro, entre otras cosas, que se deben instaurar tratamientos multimodales y que abarquen diferentes áreas del animal y de su alrededor para conseguir minimizar los efectos negativos de este. 

Muchas veces la sensación de dolor en el animal va asociado a padecer también “sufrimiento”, por lo que su calidad de vida se ve mermada considerablemente, mucho más de lo que nos pensamos.

El dolor crónico es estresante, genera en el organismo del animal los mismos cambios fisiológicos que produce el estrés crónico:

  • El sueño se ve reducido notablemente en cantidad y calidad. No existe un descanso reparador y esto se mantiene en el tiempo con los consiguientes efectos nocivos que se producen en el organismo.

  • Se producen alteraciones posturales, lo que origina tensiones musculares que provocan todavía más dolor en el animal.

  • El estado anímico se ve alterado y el de otros muchos mecanismos (como gastrointestinales, urinarios o cardiorespiratorios) lo que lleva a conducir a más dolor crónico y mayor sufrimiento.

  • Produce hipervigilancia y sensibilidad a ruidos y luces.

En muchos casos se produce lo que se denomina Sensibilización Central. Este proceso afecta al sistema nervioso central que provoca un descenso del umbral del dolor. Aparece una respuesta dolorosa exagerada en intensidad y duración (hiperalgesia) y una percepción alterada  de estímulos normalmente no dolorosos (alodinia).

Además el dolor produce un deterioro importante en cuanto a la salud emocional se refiere produciendo alteraciones en su comportamiento: miedo, inseguridad, irascibilidad, agresividad, apatía, tristeza, hiperactividad, etc.

Todos estos procesos causan un deterioro importante en la salud física y psicológica de los animales, por lo que para instaurar un tratamiento eficaz y adecuado a cada paciente se deben valorar los cuatro componentes principales del dolor:

  • Componente sensorial: es la sensación de dolor que experimenta el animal, por ejemplo una ruptura de ligamento cruzado.

  • Componente emocional: es el sufrimiento que causa el dolor. Por ejemplo, tristeza y apatía por no poder moverse y estar metido en un transportín la mayor parte del día debido a la ruptura del ligamento cruzado. 

  • Componente motor: son los movimientos que el animal hace para limitar su dolor. Siguiendo con el mismo ejemplo de los dos puntos anteriores, levantar la extremidad en la que tiene la ruptura de ligamento cruzado.

  • Componente cognitivo: es la forma en la que el animal “piensa” en el dolor. Este componente es muy difícil de valorar de forma objetiva en animales, por lo que  se cree  que haciendo un enriquecimiento ambiental adecuado nos ayudara a reducir o cambiar este componente cognitivo. 


Separar estas cuatro áreas nos ayudará a valorar que componente está más afectado o en cual hay que hacer más hincapié en nuestro plan de tratamiento. 

No en todas las patologías y enfermedades prevalece el mismo componente. Podemos tener patologías en las que el componente sensorial es la prioridad en el tratamiento como por ejemplo un tumor óseo, y que una vez cubierto este se influya directamente en el componente emocional (se encuentra más feliz y mejor porque el dolor está más controlado) por lo que después podremos comenzar con juegos de estimulación mental, actividades conjuntas, etc, para seguir tratando el área emocional. 

Otro ejemplo diferente sería un perro que padezca osteoartritis moderada en caderas en las que hemos restringido sus recursos  y ciertas actividades por la enfermedad y no por dolor: le tenemos a dieta por sobrepeso y no puede jugar con su pelota para no realizar movimientos bruscos y hacerse daño. 
En este caso  el animal puede estar sufriendo más por la ansiedad por la comida y la frustración por no poder jugar a la pelota. Aunque el componente sensorial no es el principal área a tratar, sintiéndose así tiene mas predisposición a percibir más dolor ya que tiene menos distracciones en la cabeza para quitarse el dolor. 
En este caso deberíamos tener en cuenta que la prioridad son los componentes emocionales y cognitivos por lo que podríamos o bien repartir su comida en más tomas diarias o introducir su ración en juguetes interactivos para reducir su ansiedad por la comida y comenzar con juegos de olfato para reducir su estrés y su carga de actividad de una manera tranquila y relajada. 
Haciendo un buen diagnostico y una buena evaluación nos centraríamos en el componente emocional y cognitivo para que el animal tuviera el mayor bienestar posible. 

Como podéis comprobar el tratamiento del dolor crónico es mucho más que dar una pastilla, de hecho hay muchas terapias que pueden ser utilizadas.

Para el componente sensorial y motor se pueden utilizar distintas técnicas para reducir dolor: acupuntura, rehabilitación y fisioterapia, terapia craneosacral, nutracéuticos y medicamentos específicos para cada tipo de dolor y paciente, etc. El veterinario responsable del caso será quién decida que método es adecuado para cada individuo concreto.

Para el componente emocional y cognitivo también disponemos de numerosos recursos: trabajos de olfato, estimulación mental, ejercicios activos de bajo impacto, técnicas de aprendizaje y resolución de problemas, enriquecimiento ambiental, masaje, etc. 

El objetivo del programa de tratamiento de dolor crónico debería ser amplio y completo para ofrecer una mayor calidad de vida en el día a día del animal a tratar. Cada individuo es un ser único y diferente.



“Comienza haciendo lo que es necesario, después lo que es posible, y de repente estarás haciendo lo que es imposible”.







Bibliografía: Manual de rehabilitación y cuidados paliativos en pequeños animales.

lunes, 21 de noviembre de 2016

¡Adiós al aburrimiento! Estimulación mental en perros

Igual de importante es ocuparse del estado físico como el mental de nuestros perros. Ellos tienen la necesidad natural de utilizar su inteligencia, cuando ésta no está satisfecha suelen surgir problemas o incluso les puede producir una tremenda infelicidad.

Es frecuente que los perros se aburran cuando no están acompañados ya que no son capaces de distraerse solos y los pocos que sí lo hacen es por muy poco tiempo porque enseguida se desmotivan. Ellos siempre esperan que seamos nosotros quien tomemos la iniciativa y les proporcionemos el juego, ya sea de forma conjunta o facilitándoles algún tipo de juguete o actividad, cuando esto no ocurre se aburren.

En 1977 se llevó a cabo un estudio  para determinar en que medida los perros domésticos llevaban una vida activa. Los responsables del estudio suponían que como los lobos y los semejantes de nuestros actuales perros pasaban muchas horas al día en movimiento, esta predisposición la heredarían sus predecesores y esto les llevaría a ser también animales muy activos.
Además querían averiguar si una escasa actividad mental y poco ejercicio físico tenían relación directa con padecer problemas de comportamiento.

El estudio arrojó datos sorprendentes: ¡casi el 40% de los perros pasaban 20 o más horas al día inactivos!

Un 34 % de los perros pasaban 6 horas al día realizando alguna actividad, por lo que descansaban hasta 18 horas diarias.

El 27 % estaba activo entre 4 y 6 horas, o lo que es lo mismo, pasaban de 18 a 20 horas descansando.

En lo que se refiere a la relación de los problemas de comportamiento junto a la poca actividad física y mental, los resultados también fueron muy significativos:

Del grupo más activo casi la mitad de los perros sufría algún tipo de trastorno del comportamiento pero la mayoría de poca importancia (según la valoración de sus responsables).

El 75 % del grupo intermedio presentaban problemas de conducta considerados de gran importancia  casi la mitad de ellos. 

Muy preocupante fue el resultado en el grupo de perros pasivos, el número de perros con problemas de comportamiento eran todavía mayor, el 82 % sufrían problemas de conducta y casi todos eran graves.  

Tras este estudio y con los perros que sufrían problemas de comportamiento, se realizó otra investigación con el objetivo de encontrar los principales factores estresantes en los perros domésticos, en el que el subestímulo era el principal causante de los problemas de conducta: el 86,5 % de estos perros permanecían inactivos más de 20 horas al día.

Muchos de esos perros mejoraron notablemente al aumentar su estimulación física y mental. 

En el libro de Anders Hallgren “Adiestramiento mental para perros” de dónde hemos sacado mucha información para este post, nos lo explica claramente: 

La conclusión es sencilla: cuanta menos actividad desarrolla un perro, más energía sobrante genera, y esta energía desemboca a menudo en problemas de comportamiento, los cuales se manifiestan en diversas formas, hasta el punto de que en ocasiones el amo llega a desear que su mascota duerma incluso más horas…

¿Acaso es vida para un perro pasarse el día durmiendo? Un  can aburrido descansa a la espera de que pase algo. Y espera y espera… Cuando los perros esperan, su cuerpo se acomoda a un bajo desgaste de energía, el metabolismo baja al mínimo y todo el sistema hormonal se transforma. El resultado es un perro que va perdiendo estímulos, que pasa sus horas, en definitiva su vida, en un sueño perpetuo.”

Sabemos que los perros necesitan más horas de descanso que nosotros, pero las horas recomendadas para un perro adulto son de 15 a 16 horas que se reparten en la noche y en pequeñas siestas durante el resto del día. La edad, raza y tamaño también pueden influir en el tiempo dedicado a descansar. El descanso por supuesto debe ser de calidad en un lugar limpio, seco y confortable para que el sueño sea reparador y renueve las energías desgastadas a lo largo del día. Además debemos tener en cuenta el ciclo biológico de los perros en los que ellos tienen dos picos de actividad más intensos (a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde) y uno más moderado en la mitad del día. Lo ideal es ajustar sus actividades según sus biorritmos.

Las actividades recomendadas para una buena estimulación física y mental de nuestros  perros son diversas y se pueden resumir en cuatro grandes grupos. Antes de nombrarlos debemos tener en cuenta siempre que hay que realizar los juegos y ejercicios de forma que el perro se sienta motivado, aquí no tiene cabida la exigencia ni el castigo. La mejor forma de motivarlo es mediante el uso de premios apetecibles y de felicitaciones con entusiasmo por nuestra parte. De esta manera estimulamos sus ganas de practicar y reforzamos nuestra relación con él. Pasamos a nombrar las cuatro categorías:

1. El aprendizaje

Aprender cosas nuevas es un gran estimulo mental en sí mismo. Lo importante de los ejercicios es el proceso de aprendizaje, no la forma en que lleva a cabo los ejercicios como tal. Lo que de verdad estimula su mente es la comprensión de lo que debe hacer. Ejemplos de este grupo sería el aprendizaje de nuevas conductas o comportamientos: la llamada, sienta, tumba, junto, dar la pata, hacer el muerto, dar vueltas, subirse a una superficie y todos los que se te puedan ocurrir, hay infinidad de cosas nuevas que le puedes enseñar a tu perro.

2. Resolución de problemas

Los perros son animales muy inteligentes, como lo son sus antepasados los lobos. Estos diariamente tenían que ejercitar su mente resolviendo multitud de problemas que les presentaba la naturaleza para poder conseguir comida. Nuestros perros ya no tienen este problema ya que la búsqueda de alimento no es necesaria al ponerles cada día su ración de comida en un plato. Además nuestros compañeros de cuatro patas tienen la habilidad de calcular ángulos, como hacen los lobos, quienes son capaces de cortarle el camino a un presa mientras huye tomando en cuenta la velocidad y dirección que toma el animal para después calcular por donde pueden cortarle el paso y así apoderarse de ella. 
Si tiramos a nuestro perro una pelota contra la pared, es capaz de calcular por donde pasará después de haber rebotado. De la misma manera si le arrojamos un freesbe podemos observar que son capaces de calcular exactamente donde va a aterrizar el disco. 
Otros ejercicios son colocarnos frente a una valla y que nuestro perro encuentre la manera de reencontrarse con nosotros (sabiendo que momentáneamente se tiene que alejar de nuestro lado). 
También podemos utilizar juguetes inteligentes e interactivos (actualmente hay muchísimos tipos en el mercado y de distintos niveles de dificultad) que les hacen utilizar su mente para acceder a los premios, e incluso hay muchos tutoriales en internet para fabricar juguetes de este tipo de forma casera. Pon en marcha tu imaginación! 



3. Trabajos de olfato

¡Se calcula que el olfato del perro es un millón de veces mejor que el del hombre! De ahí que los perros sean capaces de encontrar personas, drogas, bombas o incluso de detectar enfermedades. 
Olfatear además de darle gran cantidad de información del entorno, les hace disfrutar enormemente a la vez que les proporciona calma y tranquilidad. Cinco minutos de ejercicios usando el olfato les cansa más que 15 minutos corriendo enérgicamente. Hay diferentes tipos de juegos de olfato como búsqueda de comida o juguetes, introducción de olores, juegos de escondite, seguir rastros,etc. 
Es muy importante enseñarle a jugar guíandole inicialmente para que su motivación por el juego aumente e ir incrementando el nivel de dificultad a la vez que vemos progresos en el perro. 

4. Ejercicios de equilibrio y propiocepción

Los perros disponen de un gran control corporal ya que la parte del cerebro que se encarga de ello, el cerebelo, está muy bien desarrollado. Una vez más han heredado del lobo la facultad de moverse con seguridad en distintos y accidentados terrenos, incluso en la oscuridad y a gran velocidad. Además son capaces de superar los obstáculos que se les van presentando en el camino. Los distintos tipos de suelos y superficies les hace conocer mejor su propio cuerpo, se sienten más seguros y mejora su resistencia y musculatura. Para ejercitar este grupo podemos realizar agility o nuestro propio circuito de obstáculos en la calle ( saltar un banco, subir a un muro, pisar sobre césped, arena y asfalto, hacer serpentinas en las farolas; si salimos a pasear al campo será la propia naturaleza quien nos ayude a estimular el control de su cuerpo (saltar un tronco, esquivar rocas, subir terraplenes, bajar senderos empinados, etc).  

Como habéis podido comprobar hay muchas cosas que podemos hacer para proporcionar una buena estimulación física y mental a nuestro compañero de cuatro patas en los distintos escenarios cotidianos que nos rodean: en casa, en el parque, en el campo, en la terraza o jardín ¡en cualquier parte!. Los progresos se ven desde el primer día de iniciar un programa de estimulación mental, los perros se muestran más tranquilos, equilibrados y además mejoran nuestro vínculo con él por lo que se traduce en un perro más feliz y nosotros con él. 

Ahora hagamos un reflexión a una pregunta que suelen hacer las personas cuando se les habla de la necesidad de estimulación mental en sus perros: ¿¡de donde saco el tiempo si  al final del día no me quedan horas para hacer nada?! Nuevamente escogemos una cita del libro de Anders Hallgren que dará que pensar a muchos de nosotros (y esto siempre es bueno 😉 )

¿Dónde encaja en un día tan lleno la actividad con el perro? El quid de la cuestión es: si usted no tiene tiempo de satisfacer las necesidades básicas de un perro, como por ejemplo llevarlo a pasear cada día, sería preferible que no tuviera perro. Es un error tener un animal tan sociable, inteligente y dependiente como un perro para luego dejarlo solo. Un perro es un miembro más de la familia cuyas necesidades son muy similares a las de los humanos; de hecho no somos tan distintos. Pero si es usted una persona responsable, le dará prioridad a las necesidades de su perro. Y si usted no lo puede hacer, buscará a alguien que se ocupe del animal mientras esté usted ausente, alguien que lo saque a pasear, que lo alimente y le dedique el tiempo suficiente”.

Ahora bien, ¿cuanta actividad mental debemos proporcionarle a nuestro perro?
Lo ideal es que todos los días se le proporcione ejercicio físico suficiente junto con algo  de estimulación mental. Como hemos dicho anteriormente los perros también necesitan tener un buen descanso por lo que no debemos excedernos porque esto sería contraproducente. Cada individuo es distinto y por lo tanto lo son también sus necesidades, el propio perro, con su comportamiento, nos guiará para saber que porcentajes son los ideales para él y para su bienestar. 





Fuente: Libro "Adiestramiento mental para perros" Anders Hallgren
Post realizado para La Huella de Irca y Clínica Veterinaria Díaz de la Cebosa